Archivo de 12 diciembre 2009|Página de archivo por mes

Spanish Comeniaks os desea Feliz Navidad

¡¡”La Peli”..del viaje a Polonia!!

Y digo la “peli” porque es más que un vídeo, es un resúmen de lo vivido en este viaje ..Hemos intentado reflejar los mejores momentos del viaje a Rzeszow (Polonia) sin que el vídeo fuera demasiado largo. Este ha sido un viaje especial por el hecho de llevar a tres alumnas con nosotros, aprovechamos para darles las gracias por su comportamiento y, sobre todo, por su entusiasmo durante todo el viaje. Esperamos que os guste.

“Lo que aprendí en Auschwitz”

Pasamos al blog del Comenius este interesante testimonio escrito por Jaime Cuesta, coordinador del Proyecto Comenius y uno de los profesores que han estado en Polonia recientemente, como todos sabéis. Este artículo lo ha escrito Jaime para la revista digital del instituto “IES así”. Merece la pena leerlo y reflexionar sobre ello.

“LO QUE APRENDÍ EN AUSCHWITZ”

Podéis también leer aquí mismo el artículo…

Si alguna vez visitáis Polonia no dejéis de acercaros a los campos de concentración de Auschwitz (nombre con que los alemanes bautizaron a la localidad polaca de Oswiecim). Ubicada a unos 70 kilómetros de Cracovia, Auschwitz es tristemente famosa por haber alojado el mayor de los campos de concentración de la Alemania nazi. ¿Y qué es un campo de concentración? Un campo de concentración no deja de ser un eufemismo para referirse a un complejo de edificios e instalaciones creados para exterminar de modo salvaje a todos aquellos que escapaban a la ideología racial del III Reich: judíos (principalmente), gitanos, polacos, rusos, homosexuales, etc. Tan brutal fue la política de exterminio que hoy se calcula que entre las rejas electrificadas de Auschwitz pudieron haber muerto varios millones de personas.

A Auschwitz se entra con cara de sorpresa y se sale con cara de lástima. Allí se conservan aún las cámaras de gas donde los nazis, con la excusa de que iban a tomar un baño, mataban por decenas a los deportados con gas Ciklon B; tras el “baño”, les quitaban los dientes de oro, los objetos de valor y -a las mujeres- la cabellera, que luego vendían a la industria textil. También podréis ver las celdas, los dormitorios, los famosos pijamas de rayas, las letrinas comunitarias -que sólo podían usar durante un minuto dos veces al día-, etc. Para rabia y humillación de todos los presos, a la entrada del campo principal puede leerse en alemán la inscripción “Arbeit macht frei” (el trabajo os hará libres).

Dormitorio en Auschwitz.
Tan estricto era el control que todas las noches se hacía recuento de los presos. Si alguno faltaba, los jefes del campo obligaban al resto a pasar varias horas de pie bajo el frío y la nieve del invierno polaco, tras lo cual los más débiles, exhaustos tras las largas jornadas de trabajos forzados.o simplemente en estado de inanición por la falta de alimento, morían. A veces incluso, como forma de amedrentarlos, ahorcaban a algunos públicamente. De esta manera electrocutaban cualquier intención de fuga. Pero el ser humano, capaz como veis de las mayores miserias, también puede sorprender con actos heroicos de generosidad, y en Auschwitz se creó todo un movimiento de resistencia y de solidaridad entre presos que debió de ser de gran ayuda en los momentos difíciles.

Auschwitz fue liberado por las tropas soviéticas en 1945. Afortunadamente, aún hoy es posible escuchar el testimonio de algunos supervivientes (http://www.youtube.com/watch?v=nnidbZ6jy2w), que conservan tatuado en el brazo el número que, a partir de su entrada en los campos, sustituía a su nombre (así era más fácil identificarlos tras su muerte).

Merece la pena visitar Auschwitz para darnos cuenta de las cosas tan atroces que han sucedido hace tan solo 65 años. En 1979, la UNESCO declaró a Auschwitz Patrimonio de la Humanidad.
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